Las formas de gobernar son tan importantes como sus propósitos. En suma, la ideología no se puede separar de la práctica. La Secretaría de Educación de Bogotá y su slogan “una educación que te responde”, representan los anhelos privatizadores del neoliberalismo educativo. La proyección ideológica de la SED produce una multiplicidad de prácticas que podemos rastrear en circulares y memorandos que responden, obedientemente, a la privatización de los derechos. Encontramos al menos cuatro prácticas al respecto:
1. Política de austeridad:
las circulares 03 del 23 de febrero del 2024; y la circular 16 del 1 de agosto del 2024 se proponen una serie de medidas dirigidas a la “eficiencia del gasto público” y a “mitigar mayores valores pagados”. Estas circulares redujeron el número de horas extras en los colegios, limitaron la concesión de comisiones de estudio y restringieron el activismo sindical. La circular 03 lleva al extremo la negación de los derechos al expresar que el docente que tramite su ascenso o reubicación salarial deberá atenerse a las “consideraciones presupuestales”, pues en caso de “agotar los recursos”, el nuevo sueldo se hará efectivo hasta “la siguiente vigencia”.
2. Recuperación de tiempo por ingreso “escalonado”:
el memorando I-2025-30734 del 11 de marzo de 2025, además de violar la autonomía institucional, anula el saber pedagógico con el que se toman las decisiones al interior de las IED. Este documento obliga a las IED a “recuperar” el tiempo en los colegios que al inicio del año escolar acordaron el ingreso escalonado de los estudiantes. Con el pretexto de “garantizar las 40 semanas de trabajo lectivas con los estudiantes”, la SED expone su desconocimiento de los gobiernos escolares.
3. Jornadas pedagógicas con entrega del PAE:
la SED dispuso que para la jornada pedagógica del próximo 19 de marzo se garantice la “prestación del servicio de alimentación escolar”. ¿Cuáles son las condiciones para que las IED puedan dialogar, diseñar y debatir alrededor de los planes de trabajo institucionales? No olvidemos que el PAE está monopolizado por COMPENSAR y que el convenio con la SED tiene una cláusula de “confidencialidad” que impide conocer los detalles del contrato.
4. Intimidación para participar en el 18M:
los memorandos I-2025-32160 y I-2025-32211 obliga a los/as rectores/as a reportar a aquellos docentes que ejerzan el derecho constitucional a la movilización y la protesta pacífica. Estos documentos exponen la aversión de la SED por la defensa de la democracia y la paz con justicia social. Estos memorandos no se interesan por la calidad educativa, sino por impedir la presión popular a favor de las políticas reformistas del gobierno nacional. En resumen, esta SED, en cabeza de Isabel Segovia, no quiere que nada cambie en el país.
Todos estos documentos configuran un bloque de ruidos molestos, son garabatos llenos de rabia y vociferaciones de una clase política decadente que hoy gobierna a Bogotá. Galán recibe ordenes del gran capital y Segovia cumple la fórmula de los mercaderes de la educación:
menos plata + menos derechos + menos estado = más negocios y más miedo.
Pero la dignidad no se negocia. Todavía nos queda la autonomía institucional para concertar la participación del magisterio en la exigencia por las reformas sociales. Nos vemos el 18 de marzo en las calles.